Lluvia
Lluvia…
Cae tiernamente,
sobre la tierra
desnuda.
Clara,
transparente,
e inconcebiblemente fría.
Como caireles
plateados.
Como lágrimas
penetrantes.
Pero la tierra
Sabe, siempre sabe.
Que parirá vida,
cuando estalle
la simiente
más profunda
Y estremecida gritará
ya desgranada,
su destino maternal y fecundo.
Desde mi ventana,
oigo a mi Dios…
desde mi ventana.
Más allá, se acallan
los rezos,
los bailes
los ruegos.
Mañana los hombres…
hundirán la asada.
Cristina osimani



